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Mostrando entradas de octubre, 2021

Reflexión diaria.

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  Queridos amig@s! Daniel era un hombre sabio que servía a Dios en un país donde vivía como extranjero, fue llevado a servir a un rey obligado por un exilio. El rey, que no compartía su fe, deslumbrado por la fama de Daniel lo pide ayuda. El humilde Daniel le dice al rey que sólo Dios le puede ayudar, pero lo hará a través del consejo que le transmitirá Daniel.  Desde nuestra perspectiva actual, el problema que tenemos los creyentes es el siguiente: no sabemos cómo lograr acceso al consejo o la ayuda de Dios. Vemos nuestras necesidades físicas como mucho más urgentes y nuestras riquezas celestiales como mucho más distantes. Nos alegramos por la salvación que se nos ha dado, pero eso no nos ayudará a tomar hoy esas vacaciones que tanto necesitamos. Nos entusiasma la perspectiva del cielo, pero eso no pagará la hipoteca de este mes. Nos emociona estar sentados con Jesús al lado del trono de Dios, pero eso no asegura la posición que necesitamos para avanzar en nuestra carrera. ¿O sí? Todo

Reflexión diaria.

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Queridos amig@s! Muchas veces lo que pensamos que es una derrota o una decepción, puede ser usado por Dios para premiarnos con una especie de bendición difícil de distinguir. En este versículo que les comparto, Dios se dirige a Elías porque necesitaba salir de su zona de confort para  despertar en él una comprensión de su temor por las circunstancias que vivía. Un individuo como él no tenía derecho a estar indeciso y descontento. Si salía afuera y se ponía en el monte delante del Señor en vez de esconderse en una cueva, ¡encontraría nueva inspiración a través de una nueva visión del poder de Dios! El Señor se sirvió de un simple hombre como Elías para hacer grandes cosas por su pueblo, que estaba pasando por una época muy difícil.  Cuando estamos escondidos dejamos de captar las inspiradoras situaciones que Dios cada día pone en el camino de la vida y que son el verdadero apoyo del que tiene esperanza. Debemos salir al sol y ascender al monte si queremos descubrir esas pruebas del pode

Reflexión diaria.

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Queridos amig@s! La vida no es un camino recto, ni seguro; su recorrido implica altos y bajos, giros y vueltas, donde muchas veces actividades que parecen atractivas, pueden ser senderos sin retorno. El recorrido puede ser la mayoría de las veces gratificante si conocemos la forma correcta de hacerlo. Y es que sólo una forma garantiza que los pasos que demos sean siempre en la dirección acertada, y ella es caminar de la mano de alguien que conozca los lugares que vamos a transitar. Jesús es el perfecto guía de servicio completo y a tu disposición. Nadie puede equivocarse siguiendo los caminos que Él selecciona. Si consideras que en su perfección, Te creó amorosamente y de forma intencional para el momento en el que vives y para el lugar donde te encuentras, tendrás el camino allanado para abrir tu corazón a una verdad que es certeza de paz y tranquilidad: "El Señor vigila tus pasos porque desea ver tu propósito cumplido y que su plan se lleve a cabo a través de ti" (Prov. 3:5

Reflexión para hoy.

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  Queridos amig@s! Una cosa es «nada es imposible» y otra «nada es demasiado difícil». «Nada es imposible para el que cree» es una verdad sostenible. «Nada es difícil para el creyente» lo pongo en duda: es una mentira elaborada que se repite hasta mentalizarla con el fin de dar esperanza a quien no conoce el carácter del Señor. La primera frase es una experiencia que depende de Dios. La segunda es una experiencia que depende del hombre. Nada es imposible es una práctica que acompaña la historia de los héroes bíblicos y que fue claramente anunciada por Jesucristo: «Si tienes una fe del tamaño de un grano de mostaza, puedes decirle a esta montaña: «Ve de aquí a allá», y se irá. Nada será imposible para ti» (Mateo 17:20). La estrategia de «nada es demasiado difícil» no tiene fundamento bíblico. La Biblia habla de «casos difíciles» (Dan. 5:12), «muchas cosas difíciles de explicar» (Heb. 5:11), «ciertas cosas difíciles de entender» (2 Pe. 3:16), «días difíciles» (Job 30:25) y «tiempos difíc