Queridos amig@s! En l os tiempos de Jesús la lepra era una enfermedad incurable y muy contagiosa, y la persona que llegaba a tenerla quedaba terriblemente marcada. Con el desarrollo de la enfermedad, el leproso se convertía en un ser repulsivo para sí mismo y para los demás. La lepra discurría por diferentes etapas en las que poco a poco la persona iba perdiendo su aspecto humano. Lo que aun era más doloroso, es que la lepra hacía a las personas ceremonialmente impuras. En algún momento, este hombre, cuyo relato se narra en Marcos capitulo 1-40, habría sido examinado por un sacerdote y diagnosticado como leproso. Desde entonces estaba obligado a vivir al margen del pueblo de Dios y excluido de la vida religiosa de Israel. Pero esto no fue un impedimento para que él, sabiéndose necesitado de un milagro se acercara a Jesús en busca de su favor, como se aprecia en Marcos 1:40 “Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.” Su atrev...