El pacto de Abraham
Queridos amig@s! Nos hemos dado cuenta que después de que el hombre murió espiritualmente, su necesidad de un Mediador, de justicia y de vida eterna, podía ser satisfecha solamente por la encarnación del Hijo de Dios. En la lección pasada, trazamos la obra de la gracia de Dios desde el tiempo en que Él dio al hombre la promesa de la encarnación, hasta la época del diluvio. Dicha obra consistió en la preservación de la línea del Justo, por medio de la cual vendría el Redentor. Vimos que Satanás, en sus esfuerzos por hacer imposible la encarnación, corrompió a la humanidad hasta el punto de que el diluvio se hizo imperativo. Noé, que conocía a Dios, fue librado juntamente con su familia. Noé preservó la verdadera fe en Jehová y la trasmitió a sus hijos. Recordamos también que hubo dos medios que Satanás utilizó para estorbar el propósito Divino en la Encarnación. Estos fueron: (1) trató de eliminar el conocimiento de Dios de sobre la tierra; y (2) buscó aniquilar...